Es el momento de fuerza que ejerce un motor sobre el eje de transmisión de potencia.
A un determinado régimen de revoluciones del motor se alcanza la mayor presión de combustión y, por lo tanto, el torque máximo.
En este punto resultan óptimos el intercambio de gases, la formación de mezcla y la combustión. Este es el valor numérico que se especifica en los datos técnicos de la moto junto con el respectivo número de revoluciones.
Por ejemplo: 140 Newton/metro a 8.250 rpm. Sin embargo, si el número de revoluciones sigue aumentando – es decir, se acelera más – vuelve a disminuir el torque. Esto se debe a que ya no hay suficiente tiempo para crear una presión de combustión elevada en el cilindro; el motor sencillamente gira demasiado rápido. Por lo tanto, desmejoran los parámetros de intercambio de gases, formación de mezcla y combustión. La regla de oro es: Cuanto más alto sea el torque máximo y más bajo el número de revoluciones del motor al que se alcanza, tanta más fuerza de empuje tendrá la moto.
El motor se comporta más “elástico”, pudiéndose concluir que el torque es más importante para el desplazamiento de la moto que la potencia. |