A don Harold Nelson Ortega se le vio nervioso. En un determinado momento perdió el control de la motocicleta y cayó sobre el húmedo césped. Por fortuna la caída no tuvo mayores consecuencias. Además pesaba más su interés por aprender a manejar motocicleta.
A pocos metros doña Yolanda Túquerres observaba en compañía de varias amigas. Minutos después a esta ama de casa también se le alteraron los nervios; incluso el joven instructor debió acompañarla en la parrilla de la moto para transmitirle confianza.
Ni doña Yolanda ni don Harold, ambos mayores de 35 años, habían conducido en su vida una motocicleta, pero dadas las actuales circunstancias en donde las distancias se extienden más y el tiempo se 'acorta', estas personas se vieron en la obligación de comprar ese vehículo.
Experiencias como las vividas por ellos son usuales en la pista de motociclismo ubicada en el Parque del Amor de Cali, desde el momento que la firma Fanalca, ensambladora de motos Honda, y la Secretaría de Tránsito de Cali, firmaron un convenio para concientizar a los motociclistas sobre la necesidad de conducir ese vehículo de manera técnica. Según las autoridades locales, esta pista didáctica es la única del país especializada para la conducción de motocicleta. Fanalca donó cinco motocicletas de diferente cilindraje para la enseñanza.
El propósito es buscar la idoneidad de los conductores, porque se ha incrementado la accidentalidad en todo el país en estos vehículos por falta de pericia en el manejo, según Dolly García, coordinadora de Educación y Cultura de la Secretaría de Tránsito.
En el 2007, los heridos en accidentes de tránsito con motocicleta representaron el 44,5 por ciento del total de casos en Cali, según el último reporte oficial. Los homicidios ocasionados en esta modalidad ocuparon el segundo lugar, después de los registrados en automóviles. Además, la séptima causa de accidentalidad en Cali obedece a la impericia de los conductores a la hora de controlar su vehículo; precisamente esa falencia es la de mayor incidencia entre los aprendices.
El convenio interinstitucional busca llegar a 3.000 motociclistas en septiembre de 2009. Según Dolly García, en los primeros seis meses 1.000 personas han realizado los cursos, que se ajustan a lo ordenado en el Código Nacional de Tránsito en donde habla de 22 horas de curso, siete de las cuales deben ser prácticas.
Las clases teóricas se llevan a cabo en las aulas de Tránsito de lunes a sábado y las prácticas, los sábados entre las 11:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde en el Parque del Amor.
La experiencia de estos primeros seis meses revela algunos datos de interés. Fernando Salinas, instructor contratista, dice que solo uno de cada diez aprendices llega con algún conocimiento de manejo. "Los otros llegan en blanco" Esta carencia hace que las personas utilicen las vías sin ninguna pericia.

Joiner Fajardo, instructor de la Secretaría de Tránsito, dice que los jóvenes aprenden más rápido. "Son más sueltos y se tienen confianza; además se observa en ellos un marcado gusto por la velocidad".
Este dato es evidente. Al lado de don Harold y doña Yolanda, estaba Luis Ever Madrid, un joven que recientemente llegó a la mayoría de edad. Al igual que los demás aprendices, era la primera que Luis manipulaba una motocicleta.
En su clase práctica realizada en el césped, el joven sincronizó rápidamente la relación entre los cambios y el acelerador. Dada la facilidad que demostró en menos de 15 minutos el joven fue autorizado por el instructor para que rodara por la pista de asfalto que sobrepasa los 500 metros de extensión y dos de ancho, y hasta donde solo pasa los alumnos que han superado los nervios y las reiteradas caídas, algunas de ellas aparatosas.
No obstante que los más jóvenes se toman rápidamente confianza es necesario insistirles en la necesidad de andar despacio; ellos son muy acelerados, dice Fajardo, mientras guía con paciencia a doña Yolanda Túquerres.
Las falencias más reiterativas entre los aprendices son la falta de equilibrio y el encendido de la moto, cuando éste es manual, es decir, con la patada.
Y mientras aprendices como doña Yolanda, don Harold y Luis Ever, se concientizan en la necesidad de conducir técnicamente sus motos, la coordinadora de Educación y Cultura de Tránsito, hace el llamado para que las escuelas de conducción y los concesionarios se comprometan con esta iniciativa y de paso se logre que toda persona que compra una motocicleta realice el curso.
- Así se toma el curso
Cuando es para adquirir la licencia la persona debe inscribirse y se le asigna unos horarios. Este trámite es gratuito.
Cuando es un curso de sensibilización se dicta a grupos especialmente de empresas, las cuales solicitan y luego se programan. En este caso tampoco tiene costo.
Los interesados pueden comunicarse al teléfono (2) 4184243 de Cali en horario de oficina.
- Duración del curso
El curso consta de 22 horas distribuidas así:
Normas de tránsito y seguridad vial: 10 horas
Mecánica básica: 5 horas
Técnicas de conducción: 7 horas
Total: 22 horas
- Qué tiene la pista
La pista didáctica se ubica en un costado del Parque del Amor, localizado en el norte de Cali.
Elaborada en asfalto, tiene una longitud aproximada de 500 metros y dos de ancho. Cuenta con dos carriles debidamente demarcados que indican la doble calzada.
A lo largo de la misma, los alumnos encuentran una simulación de lo que se encuentra en la ciudad: un puente elevado, un túnel, cruce semaforizado, señales de tránsito preventivas y reglamentarias y una glorieta, entre otros.
Fuente: AP