PDA

Ver la Versión Completa : MotoGP, la polémica de los 4 kg y el chattering



Wilkinson
15-mar-2012, 17:21
A pocos días para el comienzo del Mundial todas las críticas se centran en el exceso de chattering de algunas de las MotoGP. Las acusaciones se centran en Dorna y en su decisión de obligar, a mitad de la pretemporada, a cambiar los pesos de las motos, con el consecuente trastorno para los equipos.

En diciembre, Dorna se sacó de la manga un incremento de 4 kg que añadir al peso mínimo de los 153 kg establecidos en el reglamento técnico original para las MotoGP1000. Obligó a última hora a pasar a 157 kg. cuando las motos ya estaban diseñadas, construidas y probadas.

En un principio se adujo que era un acercamiento de los prototipos a las CRT para reducir diferencias. Inexplicable agravio para los prototipos.

Parece ser que Ducati insistió mucho ante Carmelo Ezpeleta para incrementar la tara hasta 160 kg. Sus intereses debían tener en Borgo Panigale, a pesar de negarlo. Don Carmelo les concedió la prebenda señalando un peso intermedio para satisfacer a todos. Pero, como es habitual en esas decisiones tomadas a vuela pluma y sin fundamento, metieron la pata una vez más. Ahora resulta que las Honda, y también las Yamaha, están aquejadas por el nefasto chatter del que acusan al sobrepeso añadido, por imposición, al diseño original. A este respecto, Shuehi Nakamoto (Vicepresidente de HRC) ha comentado que un solo kilo añadido obliga a revisar todo el proyecto de la moto con sus consiguientes sobrecostes y ulteriores pruebas. Menos mal que todas esas extravagancias se hacen –según defienden en Dorna– para la reducción de costes.

La realidad demuestra que dar palos de ciego tiene onerosas consecuencias y Casey Stoner ha salido al paso de ello con severas críticas: «Nadie ha desarrollado la moto para ese peso y ahora hay que gastar más dinero para colocar el añadido. No hay estructura en este campeonato; cambian de idea y toman decisiones diferentes todo el tiempo. Hace falta una estructura más clara que lleve una dirección única para lo que se necesita hacer y hacia dónde necesitamos ir. Probablemente entonces se empiecen a reducir los costes.» Argumenta las reacciones adversas que esta normativa ha tenido para el comportamiento de la moto y de su conducción: «Hemos tenido que colocar peso en las motos y eso es algo que afecta al comportamiento y a las reacciones. No estamos seguros que el “chattering” tenga que ver con esto y no hemos quitado el peso para probarlo. Lo haremos en el próximo test. Dicen que las motos satélite tienen que ser más baratas y hacen esto cuando ya se ha invertido mucho dinero en hacer las motos más ligeras. Si lo hubieran pensado desde el principio, habrían costado menos, incluidas las satélite.»

El director deportivo de Ducati, Vittoriano Guareschi, sale al paso de las alusiones argumentando: «El problema son las CRT. El peso se ha cambiado para ayudarlas a estar más cerca, no para favorecer a Ducati. En abril, Honda tenía su moto lista y en noviembre estaba perfecta. Nosotros hemos empezado a hacerla en Navidad y entonces cambió el reglamento. Cuando construimos la moto, Filippo (Preziosi) aprovechó para cambiar titanio por acero en los puntos adecuados. Pero no es verdad que Dorna nos haya ayudado.» Respecto al efecto que pueda tener el incremento de peso sobre el «chattering», apostilló: «Nosotros no hemos tenido ninguna vibración anómala. Particularmente Rossi parece completamente inmune a este problema. Mientras que Hayden se lamentó el año pasado de algunas vibraciones en la moto, Valentino no las tuvo en absoluto. No sé de qué puede depender, si de su estilo de pilotaje o de la sensibilidad sobre la moto, pero es dificilísimo que él padezca chatering.» El bueno de Guareschi barre para casa, oficia de italiano, y olvida los problemas de rebotes tenidos por Rossi en sus tiempos con las marcas japonesas.

Sea quien fuere el responsable de tamaña decisión técnica a seis semanas del inicio de la (pre) temporada, debieran someterle a un tratamiento intensivo de sentido común y de conocimientos técnicos. Con tanto desmán acabarán por asfixiar el Mundial y echar fuera a las –pocas– marcas sobrevivientes en él. Shuhei Nakamoto lo dejó bien claro en Kuala Lumpur: «Si el futuro de MotoGP son las CRT, Honda no tendrá ningún interés en esta categoría.»


En términos parecidos se expresaron con anterioridad Lin Jarvis de Yamaha y Filippo Preziosi de Ducati. Mejor será no soliviantar a las marcas, so pena de verse abocados a convocar un Campeonato del Mundo con motos de calle, como ocurría con las monocilíndricas británicas en los años sesenta.