Terrible la experiencia que tuve en este concesionario este fin de semana. Llevé mi moto el sábado temprano para un mantenimiento y para arreglar la guaya del velocímetro, me dicen que me la entregan ese mismo día antes del mediodía. Me llaman a las 11 a.m. para preguntarme si autorizo unos repuestos. Me dan un valor y me dicen que vaya a la 1.30 p.m. Llego a esa hora y me encuentro a la administradora cerrando el local. Me dice que no puede hacer nada, que debo esperar hasta el martes en la mañana para sacar mi moto. Gracias a su negligencia debo quedarme sin ella todo el fin de semana. El consuelo de la administradora: que ella se encarga de tenerla a las 7 a.m. Llego hoy martes a esa hora y nadie me responde por mi moto. El que entrega las motos se lava las manos con la excusa de que la caja no está abierta, la señora de la caja dice que sin factura no puede cobrarme. La administradora no aparece por ningún lado. Después de una hora de esperar deciden facturarme. Me cobran un valor superior al que me habían dicho el sábado y nadie me explica por qué. Gracias al retraso de estos señores, debo pagar el valor que me dan pues estoy muy retrasado para mi trabajo. Unas calles después me doy cuenta que ni siquiera se tomaron la molestia de arreglar la guaya del velocímetro, que había sido el motivo principal de mi visita. Más seriedad y responsabilidad, señores. Uds no trabajan sólo con motos sino con personas. Si se equivocan, al menos tengan la decencia de enmendar sus errores, no de lavarse las manos los unos con los otros!